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El cantante asturiano Melendi ofreció un vibrante concierto en el **Bizkaia Arena** de **Bilbao** el pasado fin de semana, donde reunió a miles de seguidores dispuestos a disfrutar de su música. Con un repertorio que abarcó desde sus inicios hasta su nueva etapa musical, Melendi logró conectar emocionalmente con el público, que no dudó en corear sus canciones más emblemáticas.
Un inicio electrizante
Las luces del **BEC** se apagaron y el rockero riff de ‘No des la tabarra’ marcó el comienzo del espectáculo. Melendi, vestido con una camisa blanca y una gorra roja, se mostró decidido a elevar el volumen de su música. Desde el primer momento, la pista se llenó de pantallas encendidas y la energía del público fue palpable.
Durante la interpretación de ‘La única puerta abierta’, Melendi animó a los asistentes con un grito entusiasta: «¡Arriba Bilbao!». La respuesta fue inmediata, con palmas y vítores que resonaron en todo el recinto. La diversidad del público, que incluía jóvenes, familias y parejas, reflejó la conexión que Melendi ha cultivado a lo largo de los años.
Un viaje emocional a través de sus canciones
A medida que avanzaba el concierto, Melendi llevó al público a un viaje emocional. Antes de cantar ‘El peor de tus exnovios’, pidió luz para ver los rostros de quienes lo acompañaban y anunció que hablarían sobre amor. La respuesta fue unánime; las voces del público se alzaron por encima de la suya durante ‘Llueve’, creando un ambiente conmovedor.
El **Bizkaia Arena** se transformó en un enorme coro donde los seguidores cantaron cada verso con una familiaridad impresionante. A esa altura, ya no importaba quién había escrito las canciones; lo importante era cómo cada uno las había hecho suyas a lo largo del tiempo.
Recuerdos y romanticismo
La rumba tomó protagonismo con temas como ‘Un recuerdo que olvidar’ y ‘Sé lo que hicisteis’, provocando que el público recordara las letras con facilidad. A pesar del paso del tiempo, la rumba sigue ocupando un lugar especial en los corazones de sus seguidores bilbaínos.
En la parte final del concierto, Melendi volvió a centrarse en el romanticismo. Canciones como ‘Tu jardín con enanitos’ resonaron entre las parejas presentes, mientras que ‘La promesa’ reafirmó que el amor es el hilo conductor en su obra musical. Con una guitarra española destacada, presentó a sus músicos mientras se acercaba al cierre del espectáculo.
Cierre apoteósico
El broche final llegó con ‘Lágrimas desordenadas’, donde las gradas temblaron al compás del canto colectivo del público. Tras recorrer sus distintas etapas musicales, desde rock hasta baladas románticas, Melendi concluyó su primera cita bilbaína dejando claro que aunque su sonido evolucione, el amor y el desamor seguirán siendo los caminos más directos hacia su audiencia.
