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La jornada de Halloween en Bilbao se vio marcada por la tensión y el temor a posibles disturbios, en un contexto donde la violencia del movimiento antisistema Blocus había generado preocupación entre los vecinos. A pesar de que la ciudad es conocida por su ambiente festivo en esta fecha, muchos bilbaínos optaron por evitar el centro, lo que resultó en un ambiente inusualmente tranquilo.
Temor y Precauciones en el Centro de Bilbao
A lo largo del día, varios comercios en la Gran Vía y otras zonas del centro decidieron cerrar anticipadamente o reforzar sus escaparates ante el temor de vandalismo. La imagen de tiendas tapiadas se replicó no solo en Bilbao, sino también en otras ciudades como Barcelona y Madrid. Este clima de inquietud fue palpable entre los comerciantes, quienes expresaron su frustración ante la posibilidad de que unos pocos pudieran arruinar su trabajo.
La alcaldesa de Bilbao, Maider Etxebarria, hizo un llamado a la calma y pidió a los ciudadanos que no prestaran atención a las convocatorias de protestas violentas. En su intervención, reconoció que la situación era preocupante y subrayó la importancia de mantener la tranquilidad en la ciudad.
Respuesta Policial y Vigilancia
El Gobierno Vasco había preparado un dispositivo especial para hacer frente a posibles incidentes. La Ertzaintza intensificó su presencia en las calles, especialmente en áreas donde se esperaba una mayor afluencia de personas. Durante la tarde, agentes identificaron a grupos de jóvenes que se congregaban en el centro, registrando mochilas como medida preventiva.
A pesar del despliegue policial y las advertencias sobre posibles disturbios, finalmente no se registraron incidentes significativos durante la jornada. Sin embargo, el recuerdo de los recientes disturbios en otras ciudades seguía presente en la mente de muchos bilbaínos.
Reflexiones sobre el Movimiento Antisistema
El fenómeno Blocus ha suscitado diversas opiniones entre los ciudadanos. Algunos consideran que este grupo carece de una ideología clara y actúa más por impulso que por convicción. La sensación general es que estos actos reflejan un mimetismo con situaciones similares ocurridas en otros países europeos, como Francia.
A medida que caía la noche, las calles del centro se vaciaron aún más. La manifestación convocada por Aske comenzó a tomar forma cerca de la plaza Elíptica, pero muchos bilbaínos preferían mantenerse alejados del bullicio y las tensiones asociadas con estas protestas.
