Dos vuelos procedentes de Barcelona se vieron obligados a regresar al aeropuerto de origen debido a las fuertes rachas de viento que impedían aterrizar en el aeródromo de Bilbao. Según informó Aena a Europa Press, los desvíos ocurrieron antes de las 7.30 horas de este jueves, pero poco después los aviones lograron aterrizar en La Paloma.
En las primeras horas del día, el viento en Euskadi soplaba del suroeste, pero durante la madrugada cambió a noroeste, intensificándose y soplando con fuerza, especialmente en áreas costeras y de montaña. La situación meteorológica complicada provocó dificultades en el tráfico aéreo, obligando a tomar medidas de seguridad para garantizar la integridad de los pasajeros y tripulación.
Estos incidentes son un recordatorio de la importancia de la seguridad en la aviación, donde las condiciones climáticas adversas pueden afectar significativamente la operatividad de los vuelos. Las autoridades aeroportuarias y las aerolíneas deben estar preparadas para hacer frente a situaciones imprevistas y tomar decisiones rápidas para garantizar la seguridad de todos los involucrados.
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