El Ayuntamiento de Bilbao ha lanzado una nueva campaña para reducir las conductas incívicas en el espacio público. Esta iniciativa, que se llevará a cabo de marzo a noviembre, tiene como objetivo evitar acciones como orinar en la calle, no recoger las heces de los perros, tirar basura en parques o plazas al hacer botellón, o dejar basura en recintos festivos después de actividades de ocio.
La campaña busca promover la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado de la ciudad y el orgullo de pertenencia a Bilbao. Se abordarán de manera progresiva distintos comportamientos incívicos, con presencia en autobuses de Bilbobus, mobiliario urbano, medios de comunicación y canales digitales del Ayuntamiento.
El alcalde, Juan Mari Aburto, anunció esta campaña como parte del compromiso municipal por mejorar la convivencia y reforzar el cuidado colectivo de la ciudad. Se pretende sensibilizar sobre la importancia de adoptar hábitos responsables en la vida cotidiana, recordando que el espacio público es compartido y requiere respeto y cuidado por parte de todos.
La campaña invita a reflexionar sobre el impacto individual en el entorno urbano, diferenciando entre acciones que dejan «rastro» al ensuciar o deteriorar el espacio público, y aquellas que dejan «huella», generando un impacto positivo y duradero. Se busca generar reflexión sin señalar, utilizando un lenguaje cercano y directo.
El Ayuntamiento destaca la importancia de la corresponsabilidad entre la institución y los ciudadanos, ya que ninguna política pública tiene éxito sin la implicación activa de la ciudadanía en sus gestos cotidianos. Se enfatiza la necesidad de mantener las calles limpias, gestionar adecuadamente los residuos, recoger las heces de las mascotas y evitar conductas molestas para una convivencia armónica.
La campaña se desarrollará de forma progresiva, con el objetivo de encadenar distintos hitos comunicativos, reforzar su presencia en los contextos con mayor número de quejas vecinales y centrar cada fase en un comportamiento específico. Se pretende evitar conductas que dañan la convivencia, como las mencionadas anteriormente, y llegar a toda la población a través de diversos soportes de comunicación.
Esta iniciativa fue anunciada en el Pleno Extraordinario sobre el Estado de la Villa, donde se señaló la reducción de las conductas incívicas como uno de los principales retos sociales de Bilbao para los próximos años. El alcalde enfatizó que la limpieza de la ciudad no depende solo de los servicios municipales, sino que es responsabilidad de todos cuidar Bilbao, que es la casa común que nos corresponde mantener.
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