El Área de Salud y Consumo ha llevado a cabo una demostración sobre técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) con motivo del Día Mundial de la Parada Cardiaca. Durante la sesión teórico-práctica, se destacó que las posibilidades de supervivencia de una persona con una parada respiratoria aumentan en un 70% si se actúa antes de que lleguen los equipos de emergencias.
El objetivo de esta jornada fue sensibilizar a la población sobre la importancia de promover estilos de vida saludables y prevenir enfermedades cardiovasculares, así como enseñar cómo detectar y actuar ante una situación de paro cardiaco. En el evento, que contó con la presencia del concejal de Salud y Consumo, Álvaro Pérez, se explicaron las técnicas de RCP y el uso de desfibriladores automáticos.
Durante el año pasado, el Área de Salud impartió cursos y talleres formativos sobre RCP a la población, colectivos sociales y profesionales de la ciudad, incluyendo al personal del cuerpo de bomberos de Bilbao. Se hizo hincapié en que el 50% de la población adulta no sabe identificar correctamente una parada cardiorrespiratoria.
Realizar técnicas de RCP en los primeros minutos tras una parada cardíaca puede duplicar o triplicar las probabilidades de sobrevivir. Por ello, es crucial que la población disponga de conocimientos básicos de reanimación para actuar de manera temprana y salvar vidas. Durante el año en curso, se mantendrá la formación en los distritos, para profesionales, estudiantes y personal municipal.
Es fundamental actuar rápidamente ante una parada cardiaca, ya que cada minuto de retraso en la atención disminuye un 10% las posibilidades de supervivencia. En España, se registran alrededor de 30.000 paradas cardiacas al año, con una tasa de supervivencia del 5% al 10%. Con una reanimación básica, el 20% de las personas que llegan al hospital sobreviven sin secuelas, pero es crucial mejorar la identificación y la respuesta ante una parada cardiorrespiratoria para aumentar estas cifras.
La importancia de la formación en RCP y la actuación temprana ante una parada cardiaca son clave para salvar vidas y reducir el riesgo de secuelas neurológicas. Con conciencia y conocimiento, se puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia.
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