Miles de personas se manifestaron en Bilbao el pasado martes, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, para denunciar la «violencia institucional» que ejercen las instituciones al no creer a las víctimas, incumplir la legislación vigente y no proporcionar los recursos necesarios para ayudar a las supervivientes de la violencia machista.
Las portavoces del movimiento feminista autónomo de Bilbao, Anabel Sanz y Naia Torrealdai, expresaron su preocupación por la falta de respuesta de las instituciones ante la violencia machista, que afecta especialmente a las mujeres más vulnerables, a las personas trans y a las mujeres racializadas.
Durante la manifestación, que comenzó en la Plaza del Sagrado Corazón, se corearon lemas en favor de la lucha feminista, antifascista y anticapitalista. También se denunció la precarización de las condiciones laborales de las mujeres inmigrantes y se hicieron llamados a favor de la libertad de Palestina.
En un comunicado leído al final de la marcha en el Ayuntamiento de Bilbao, se reivindicó el derecho a vivir libres de violencia machista, en un contexto donde se cuestionan los derechos conquistados por el movimiento feminista, como el aborto libre y gratuito y la atención digna en la sanidad pública.
El movimiento feminista hizo hincapié en la violencia institucional ejercida por el gobierno y sus instituciones, que a menudo revictimizan a las mujeres y a las disidencias. Se denunció la falta de atención a las personas trans en la unidad de género de Cruces y la impunidad de la violencia digital contra las feministas.
A pesar de las reiteradas demandas del movimiento feminista, las instituciones no han asumido su responsabilidad, lo que ha llevado a manifestaciones similares en San Sebastián, Vitoria y otras localidades vascas. La lucha contra la violencia institucional sigue siendo una prioridad para el movimiento feminista en Bilbao y en toda Euskal Herria.
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