La segunda edición de la Athletic Martxa fue un rotundo éxito, reuniendo a cerca de 1500 personas en la travesía entre Lezama y San Mamés organizada por la Fundación Athletic Club. Esta cifra representa más del doble de participantes que en la primera edición, demostrando el creciente interés en este evento deportivo.
La mañana del domingo comenzó con amenazas de llovizna, pero afortunadamente el clima se mantuvo estable y apenas apareció la lluvia. Cerca de 700 valientes se reunieron en Lezama para emprender el recorrido completo de casi 15 kilómetros que separa las instalaciones de la cantera del Athletic y San Mamés. El ambiente previo al inicio de la caminata era puramente rojiblanco, con los participantes cantando a Iñaki Williams el ‘Zorionak zuri’ en el día de su cumpleaños, antes de seguir el ritmo marcado por Julen Axpe, el animador de la caminata.
El primer tramo de la travesía fue el más montañoso, recorriendo antiguos caminos entre bosques que solían llevar a los aldeanos desde Lezama al mercado de la Ribera hace más de un siglo. En el alto de Artxanda se unió el segundo grupo de participantes a la Athletic Martxa, y el tercero se unió cerca del puente de La Salve, junto al Guggenheim.
La llegada a la explanada de San Mamés fue el punto culminante de la caminata, ofreciendo actividades como juegos, hinchables y porterías para disfrutar en familia. Este evento, organizado por la Fundación Athletic Club, promueve la salud y el bienestar a través del deporte, reuniendo a la comunidad en torno a una actividad física tan gratificante como la caminata.
La colaboración de Bizkaiko Mendizale Federazioa fue fundamental para que la Athletic Martxa se desarrollara según lo previsto, ajustándose al itinerario y horarios establecidos. En definitiva, esta travesía entre Lezama y San Mamés se ha convertido en un evento destacado en el calendario deportivo, atrayendo a un número cada vez mayor de participantes y promoviendo un estilo de vida activo y saludable. At the top of Artxanda, the second group of participants joined the Athletic Martxa, and the third group joined at the La Salve bridge, next to the Guggenheim.
The San Mamés esplanade was the perfect ending to a hike that was as enjoyable as it was family-friendly. Next to the Iribar statue, there were games, inflatables, and goals waiting to finish the journey in the best way possible. Ultimately, it was another Community event organized by the Athletic Club Foundation that promotes health and well-being through sports.
The help of the Bizkaiko Mendizale Federazioa was essential to ensure that the Athletic Martxa followed the planned schedule accurately.
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