En Madrid, como es tradición, se han instalado casi treinta belenes por toda la ciudad para celebrar la Navidad. Estos montajes, que se remontan a la época del reinado de Carlos III, incluyen escenas de pastores, campesinos, lavanderas, animales y por supuesto, los Reyes Magos. A pesar de esta tradición arraigada, el Ayuntamiento de Madrid aún no ha decidido crear un espacio permanente para los belenes, a diferencia de otras ciudades como Málaga, Cádiz, Orense, Alicante, Murcia o Bilbao, que cuentan con espacios privados dedicados a esta tradición.
Uno de los belenes más destacados es el del Ayuntamiento de Madrid en CentroCentro, que ha sido inaugurado recientemente y estará abierto al público hasta el 4 de enero. Este montaje, realizado por el artesano José Luis Mayo, cuenta con 200 figuras y una veintena de construcciones en dos alturas, siguiendo los evangelios de San Lucas y San Mateo.
Además, la Comunidad de Madrid ha inaugurado un belén en la Real Casa de Correos, con más de 500 figuras de reconocidos escultores belenistas. Otros belenes destacados se pueden visitar en el Museo de Historia de Madrid y en el Museo de San Isidro.
La tradición belenista se extiende a nivel internacional, con exposiciones de belenes de todo el mundo en diversos centros culturales de la ciudad. La colección Basanta-Martín, una de las más importantes del mundo con más de 4.000 grupos belenísticos y 25.000 figuras de 158 países, es una muestra de la diversidad y riqueza de esta tradición.
A pesar de la propuesta de algunos sectores de crear un museo permanente dedicado al belenismo en Madrid, el Ayuntamiento ha cerrado por ahora la posibilidad de establecer un espacio de este tipo. Sin embargo, el belenismo español ha sido declarado manifestación representativa del patrimonio cultural y material de España, e incluso se ha presentado una candidatura para incluirlo en la lista representativa del patrimonio cultural y material de la Unesco.
A pesar de estas propuestas, algunos sectores argumentan que concentrar todas las tradiciones en un espacio cerrado podría desnaturalizar lo auténtico de esta tradición, que forma parte de la vida cotidiana de la ciudad. Por tanto, la discusión sobre la creación de un museo permanente del belenismo en Madrid sigue abierta, mientras que la tradición de los belenes sigue presente en cada rincón de la ciudad durante la época navideña.
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