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El bar Reims, ubicado en Alameda Rekalde, 42, se ha consolidado como uno de los espacios más elegantes de Bilbao, ofreciendo un ambiente distintivo que recuerda a épocas pasadas. Desde hace dieciocho años, Pepe Romero y su esposa Ángela han transformado este emblemático local en un punto de encuentro para bilbaínos y visitantes, donde se puede disfrutar de una deliciosa tortilla y otros aperitivos en un entorno acogedor.
Un legado histórico en el corazón de Bilbao
El Reims destaca por su decoración única, con paredes forradas de madera de palisandro y una impresionante lámpara de araña que adorna la barra. Este bar no solo es un lugar para tomar algo, sino que también es un testimonio del pasado vibrante de la ciudad. Pepe Romero ha recopilado historias sobre el local a lo largo de los años, muchas de las cuales provienen de clientes que han sido parte del proceso de creación del interior.
La historia del Reims se remonta a hace más de sesenta años, cuando Bilbao era muy diferente. A pesar del tráfico y la lluvia, los bares como el Reims eran puntos de encuentro donde se descorchaban botellas de champán a diario. Aunque hoy en día el ambiente ha cambiado y ya no se sirven burbujas, el bar sigue siendo un lugar donde se comparten confidencias y buenos momentos.
Una oferta gastronómica adaptada a los tiempos
Pepe y Ángela han adaptado la oferta del Reims a las necesidades actuales, centrándose en una cocina sencilla pero deliciosa. La tortilla es uno de sus platos estrella, elaborada con patatas cortadas a cuchillo y cebolla finamente picada. Además, ofrecen una variedad de emparedados que son perfectos para saciar el hambre durante la mañana.
El servicio es ágil hasta el mediodía, permitiendo a los clientes disfrutar rápidamente de su comida antes de continuar con sus actividades diarias. Por la tarde, el ambiente se torna más relajado, ideal para disfrutar de un café mientras se conversa con amigos o familiares.
Información práctica para los visitantes
El Reims está convenientemente situado cerca del hotel Carlton, lo que lo convierte en un lugar accesible para quienes transitan por el centro bilbaíno. Abre sus puertas desde las 7:00 horas, lo que permite a los bilbaínos comenzar su día con un buen desayuno o un café antes del trabajo.
Los precios son muy asequibles: un café cuesta 1,90 €, mientras que la tortilla está disponible por 2,50 €. Los emparedados tienen un precio aproximado de 2,80 €. Sin duda, una opción ideal para aquellos que buscan calidad sin comprometer su presupuesto.
