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La localidad de Zalduondo, en la provincia de Álava, se convirtió ayer en el epicentro de la Llanada Alavesa al albergar la XII edición del Lautada Eguna. Este evento, que celebra la riqueza y sostenibilidad del medio rural, reunió a vecinos y visitantes en una jornada llena de actividades culturales y gastronómicas.
Un evento que trasciende lo festivo
El Lautada Eguna no es solo una feria comercial, sino el punto culminante de la XII Semana del Desarrollo Rural de la Llanada Alavesa. Esta iniciativa, promovida por los municipios de la cuadrilla alavesa, busca reivindicar el potencial económico y social del entorno rural. La jornada se planteó con objetivos claros: afirmar la identidad comarcal y tejer redes entre los pueblos.
Desde primeras horas de la mañana, las calles de Zalduondo se llenaron de vida. La cita demostró que los núcleos rurales están vivos y coordinados, a pesar del desafío global de la despoblación.
Actividades para todos
Organizado por la Asociación de Desarrollo Rural (ADR) Lautada, el evento sirvió como escaparate integral de la comarca. Con más de 25 puestos que exhibían productos locales, los asistentes pudieron disfrutar de una amplia variedad gastronómica y artesanal. Las actividades comenzaron con una marcha a pie hacia la ermita de San Julián de Aistra, guiada por el historiador Ernesto Pastor.
Aistra, un antiguo poblado medieval deshabitado desde el siglo XIV, ofreció a los participantes una lección sobre cómo el pasado moldea el presente. «Es emocionante pisar estas piedras sabiendo lo que significaron para nuestros antepasados», comentó una vecina conmovida.
Un día lleno de tradiciones
La jornada continuó con un mercado inaugurado en el Parque Torrelarre, donde grupos locales dieron la bienvenida a las autoridades mediante danzas tradicionales. Gustavo Fernández Villate, presidente de la Cuadrilla de Llanada Alavesa, destacó la importancia del patrimonio cultural y natural en su discurso inaugural.
Joseba Terreros, director del Gobierno Vasco en Desarrollo Rural y Litoral, también participó en el acto institucional, subrayando que eventos como este son cruciales para mantener vivos los pueblos y fomentar la cohesión social.
Conexiones comunitarias
A medida que avanzaba el día, las calles se llenaron de reencuentros y conversaciones sobre el futuro. Un productor local expresó: «Para nosotros es fundamental estar aquí; no solo vendemos productos, sino que mostramos nuestro esfuerzo».
El orgullo por pertenecer a esta comunidad fue palpable entre los asistentes. Un joven residente comentó: «Días como hoy te reafirman en que tomaste la decisión correcta al mudarte aquí».
Mantenimiento de tradiciones
A las 11:15 horas se llevó a cabo un taller infantil sobre el carnaval rural tradicional. Los niños aprendieron sobre las máscaras y ropajes típicos mientras absorbían un folclore ancestral. Simultáneamente, se celebró un Encuentro de Coros en la iglesia local, donde diversas agrupaciones unieron sus voces en un repertorio musical emotivo.
La jornada también incluyó un taller sobre bolo alavés en la bolera local y una demostración gastronómica liderada por el chef Endika Beltrán. Este showcooking destacó las posibilidades culinarias del trigo sarraceno cultivado en la comarca.
Cierre festivo
La jornada culminó con un concierto de jazz en el frontón local y un sorteo de productos entre los asistentes que apoyaron a los productores locales. El Lautada Eguna reafirmó así que el futuro rural está garantizado gracias al compromiso inquebrantable de sus habitantes.
