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A mediados del siglo XVIII, Bizkaia enfrentaba un desafío significativo en la comercialización de sus mercancías debido a las deficientes vías de comunicación con la meseta castellana. Para abordar esta situación, las autoridades vizcaínas encargaron al arquitecto Josep Calderón la construcción de un camino que conectara Bilbao con Pancorbo. Esta ruta, que hoy en día se encuentra parcialmente integrada en algunas carreteras actuales, contaba con grandes mojones de piedra que indicaban la distancia hacia la localidad burgalesa.
Los leguarios y su historia
Los mojones, conocidos como leguarios, eran utilizados en una época en la que aún no se había adoptado el sistema métrico decimal, y las distancias se medían en leguas (equivalente a 4,8 kilómetros). El historiador Txomin Egiluz, junto a su esposa Edurne Ellakuria, ha llevado a cabo una investigación sobre estas piedras y sus ubicaciones originales en el tramo que unía Bilbao con Orduña. Este recorrido abarcaba varias localidades de la comarca de Nervión-Ibaizabal, incluyendo Basauri y Ugao-Miraballes.
Calderón, natural de Madrid y también cura y militar, fue reconocido por su diseño del puerto de Guadarrama. Su obra más destacada fue el puerto de Orduña, situado a 900 metros sobre el nivel del mar, que facilitó la conexión entre la última ciudad vasca y Castilla. Egiluz destaca que el camino diseñado por Calderón era moderno para su época, con un ancho mínimo de seis metros.
Ubicaciones de los leguarios
El recorrido desde Bilbao hasta Orduña abarcaba siete leguas. El primer mojón se ubicaba en la plaza Santos Juanes de Atxuri, frente al antiguo hospital, marcando el inicio del camino hacia el sur. El segundo leguario estaba en Basauri, específicamente en San Miguel. En 2004, el párroco José María Recacoechea descubrió los restos del antiguo leguario cerca de la calle Gernika, confirmando así su ubicación histórica.
El tercer hito se encontraba en el puente de Usila en Ugao; aunque no quedan restos visibles, Egiluz pudo identificar su localización gracias a un mapa topográfico. La cuarta piedra estaba situada en Aranzazukoerreka, en Arrankudiaga-Zollo, como lo corroboró un plano de 1923.
Leguarios restantes y conservación
Los tres leguarios restantes estaban ubicados en territorio alavés: uno en el barrio de Gardea en Llodio y dos más en Amurrio (Argatxa y Saratxo). De estos últimos aún se conservan restos significativos. Al llegar a este punto del recorrido histórico, los viajeros solo necesitaban recorrer una última legua para alcanzar Orduña. Actualmente, este hito se mantiene gracias al trabajo de conservación del Ayuntamiento de Orduña y está ubicado frente a la plaza de toros de la ciudad.
