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Bilbao vivió el pasado lunes una jornada de disturbios graves en el barrio de Deusto y el centro de la ciudad, donde cientos de jóvenes radicales provocaron caos tras una manifestación pacífica contra el fascismo. Los incidentes comenzaron después de que se cancelara un acto del agitador ultra Vito Quiles, lo que desató la violencia en las calles.
Desarrollo de los Disturbios
La jornada comenzó con miles de estudiantes manifestándose pacíficamente para impedir que Vito Quiles organizara un evento frente a la Universidad de Deusto. A pesar de su éxito, la situación se tornó violenta cuando un grupo de jóvenes, vestidos completamente de negro, comenzó a lanzar bengalas y petardos. Los disturbios se iniciaron en la calle Francesc Maciá, donde ardieron contenedores y se corearon consignas agresivas.
La Ertzaintza no intervino inicialmente, siguiendo órdenes para evitar mayores conflictos. Sin embargo, los alborotadores mostraron su intención de enfrentarse a las fuerzas policiales, lo que llevó a un aumento en la tensión y a la necesidad de protección para los pocos agentes presentes.
Incidentes Más Graves
Los disturbios se intensificaron en la calle Lehendakari Aguirre, donde se levantaron barricadas y se incendiaron vehículos. La imagen de cientos de jóvenes caminando por un barrio en llamas fue impactante. Según informes del Departamento de Seguridad, los alborotadores intentaron asaltar una comisaría de la Ertzaintza con piedras y adoquines.
A medida que avanzaba la noche, la Policía autonómica finalmente hizo acto de presencia con un despliegue creciente. Los jóvenes continuaron causando pánico al volcar y quemar más contenedores mientras huían. Se registraron enfrentamientos con viandantes y ataques a periodistas que intentaban cubrir los hechos.
Reacciones Institucionales
Sobre las 21:00 horas, el consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, informó sobre una veintena de detenidos, muchos menores de edad. Las reacciones institucionales no se hicieron esperar; el lehendakari Imanol Pradales condenó los hechos como inaceptables y afirmó que «no les queremos en este país». Otros partidos políticos también expresaron su rechazo a la violencia.
El alcalde Aburto calificó lo sucedido como «fascismo puro», mientras que María del Río, portavoz municipal de EH Bildu, lamentó que estos incidentes opacaran la respuesta pacífica y democrática previa a los disturbios.
