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Lucía Ortiz de Apodaca, apasionada de la moda, ha tomado las riendas de la tienda Cloche, ubicada en el número 1 de la calle García Rivero en Bilbao, tras la decisión de su anterior propietaria de dejar el negocio. Desde 2014, Lucía ha transformado Cloche en un espacio que no solo ofrece ropa exclusiva, sino que también fomenta un ambiente de comunidad entre sus clientas. Recientemente, la tienda celebró su inauguración en su nueva ubicación con un evento que reunió a amigas y clientas para presentar su colección otoño-invierno.
Un nuevo hogar para Cloche
La tienda Cloche se trasladó a un local más amplio, pasando de 100 metros cuadrados a 250, lo que permite una mejor exhibición de sus productos y un almacén más adecuado. Lucía destaca que este cambio era necesario debido a la creciente demanda y al deseo de ofrecer una experiencia más cómoda a sus clientas. En el nuevo espacio, se han mantenido elementos decorativos del antiguo local, como consolas y sofás, mientras se incorporan nuevos detalles como un espejo veneciano antiguo y una lámpara hecha con hierros reciclados.
El diseño del local fue realizado por Isabel Madinabeitia y busca una estética atemporal y contemporánea. Las clientas han respondido positivamente al nuevo ambiente, que combina modernidad con toques clásicos. Además, el aroma característico de la tienda sigue siendo un elemento distintivo que muchas clientas reconocen al pasar por la calle.
Una experiencia única para las clientas
Cloche trabaja con seis o siete marcas exclusivas, principalmente francesas e italianas, lo que garantiza que sus prendas sean únicas en Bilbao. Lucía se esfuerza por mantener una relación cercana con sus clientas, recordando sus preferencias y sugiriendo combinaciones creativas para ocasiones especiales. Este enfoque personalizado ha convertido a Cloche en un lugar donde no solo se compra ropa, sino donde se generan amistades.
Durante el evento de inauguración, las clientas disfrutaron de un cóctel mientras sonaba música jazz y una artista pintaba en vivo. Lucía enfatiza que Cloche es más que una tienda; es un espacio donde las mujeres pueden conectarse y compartir experiencias. La dueña considera a Cloche como su «tercera hija», reflejando su dedicación y amor por el negocio.
Compromiso con Bilbao
Lucía también expresa su deseo de preservar los comercios locales que dan identidad a Bilbao. A pesar del crecimiento de grandes cadenas comerciales, ella cree firmemente en la importancia del trato personalizado que ofrecen las tiendas pequeñas. Su compromiso es claro: quiere seguir ofreciendo un espacio donde las bilbaínas se sientan cómodas y valoradas.
A medida que Cloche continúa creciendo, Lucía y su equipo están decididos a mantener la esencia del negocio: una tienda pensada para las clientas. Con planes para seguir innovando y adaptándose a las necesidades del mercado local, Cloche promete ser un referente en el mundo de la moda bilbaína por muchos años más.
